Toshiyuki Sakurai, Masayuki Saruta. Posicionamiento y utilidad de los biomarcadores en la enfermedad inflamatoria intestinal. Digestión. 2022; 104 (1): 30-41. División de Gastroenterología y Hepatología, Departamento de Medicina Interna, Facultad de Medicina de la Universidad de Jikei, Tokio, Japón
Resumen Chat Geminis 3.5
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), que comprende la colitis ulcerosa (CU), la enfermedad de Crohn (EC), y la cicatrización de la mucosa (CM) se ha convertido en un objetivo terapéutico a largo plazo. Si bien la endoscopia sigue siendo el método de referencia para verificar la CM, su elevado coste, su carácter invasivo y las molestias que supone para el paciente limitan su uso frecuente.
Los autores revisan los biomarcadores no invasivos existentes y emergentes, clasificando su utilidad clínica en cinco posiciones clave a lo largo del proceso de manejo de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).
Diagnóstico y diferenciación
Objetivo: Distinguir la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) de los trastornos funcionales (como el síndrome del intestino irritable [SII]) o de afecciones no relacionadas con la EII, y diferenciar la enfermedad de Crohn (EC) de la colitis ulcerosa (CU).
Indicadores clave:
Calprotectina fecal (FCP): Muy precisa para descartar el síndrome del intestino irritable (valores inferiores a <40–50 µg/g hacen improbable la enfermedad inflamatoria intestinal).
Proteína C reactiva (PCR): Superior para distinguir las afecciones inflamatorias del síndrome del intestino irritable, aunque no es específica.
Anticuerpos (ASCA/p-ANCA): Marcadores serológicos utilizados para diferenciar los tipos de enfermedad. La positividad para ASCA generalmente se correlaciona con la enfermedad de Crohn (EC), mientras que la positividad para p-ANCA se correlaciona con la colitis ulcerosa (CU) o la colónica.(CC)
Predicción de la respuesta y la eficacia del tratamiento
Objetivo: Evaluar la respuesta temprana a las terapias biológicas, de moléculas pequeñas o corticosteroides, antes de la confirmación endoscópica.
Indicadores clave:
La PCR: una reducción/normalización temprana tras el tratamiento se correlaciona fuertemente con resultados favorables a corto y largo plazo.
FCP: Las disminuciones tempranas (por ejemplo, entre las 2 y las 8 semanas, según el agente) predicen de forma fiable la remisión endoscópica a largo plazo.
Estado de p-ANCA: La positividad en la CC o la CU se ha asociado con una menor tasa de respuesta al infliximab.
Evaluación de la actividad de la enfermedad y la curación de la mucosa
Objetivo: Servir como indicadores no invasivos de la inflamación y la cicatrización de la mucosa.
Indicadores clave:
FCP: Refleja fielmente el estado de la mucosa intestinal y es muy precisa para detectar la hipertermia maligna, especialmente en la colitis ulcerosa.
Prueba inmunoquímica fecal (FIT): muestra una fuerte correlación con la curación de la mucosa en la colitis ulcerosa, y a menudo su rendimiento es similar al de la prueba FCP.
Rico en leucinaa2-Glicoproteína (LRG): Un biomarcador sérico que se correlaciona mejor con la actividad endoscópica que la PCR, especialmente en casos de EC donde la PCR permanece normal a pesar de la enfermedad activa.
PCR: Se correlaciona moderadamente con la CC activa, pero de forma menos fiable con la CU.
Predicción de recaídas/recurrencias
Objetivo: Identificar la inflamación subclínica en pacientes asintomáticos para prevenir brotes clínicos o recidivas postoperatorias.
Indicadores clave:
FCP y FIT: La elevación sostenida o creciente durante la remisión clínica sirve como un fuerte predictor de una recaída clínica inminente.
PCR y VSG: Pueden indicar una recaída, pero tienen una precisión predictiva menor en comparación con los marcadores fecales.
Estratificación del riesgo / Pronóstico
Objetivo: Identificar a los pacientes con alto riesgo de progresión agresiva de la enfermedad, estenosis o necesidad de cirugía al inicio del estudio.
Marcadores clave: Los títulos elevados de anticuerpos serológicos (ASCA, anti-OmpC, anti-CBir1) y los niveles basales persistentemente altos de FCP/CRP se asocian con fenotipos complicados de EC (por ejemplo, enfermedad estenosante o penetrante).
Conclusión
Los autores concluyen que ningún biomarcador es óptimo para todas las situaciones. En cambio, seleccionar los biomarcadores adecuados, o combinaciones de ellos basándose en estas cinco posiciones estratégicas permite a los médicos monitorizar la EII de forma no invasiva, optimizar las estrategias terapéuticas e implementar la medicina de precisión.
(*) Una vez que está en la página del artículo, pulsando el botón derecho puede acceder a su traducción al idioma español. Este blog de bioquímica clínica, que es sin fines de lucro, está destinado a bioquímicos y médicos; la información que contiene es de actualización y queda a criterio y responsabilidad de los mencionados profesionales el uso que le den a la misma..
Nueva presentación el 18 de Septiembre.
Dr. Anibal E. Bagnarelli,
Bioquímico-Farmacéutico,UBA.
Cordiales saludos.
Ciudad de Buenos Aires. R. Argentina
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