martes, 21 de abril de 2026

1353- Biomarcadores de ferropenias

Magdalena Kriel, Jessica Opie, Jody Rusch, David Richardson, Vernon Louw. Pruebas antiguas y nuevos paradigmas: cómo interpretar los estudios de hierro y los biomarcadores relacionados para el diagnóstico de la deficiencia de hierro en adultos". ScienceDirect- Blood Reviews 2025; 74:101337-Division of Haematology, Department of Pathology, University of Cape Town and National Health Laboratory Service, Groote Schuur Hospital, Cape Town, South Africa

Resumen Chat Geminis 3.5

El artículo aborda el desafío clínico constante que supone diagnosticar la deficiencia de hierro, especialmente cuando se complica con inflamación. El estudio argumenta que, si bien la ferritina sérica  sigue siendo la prueba más útil, los rangos de referencia tradicionales a menudo se establecen demasiado bajos, lo que conlleva un sub-diagnóstico significativo, especialmente en mujeres y pacientes con afecciones inflamatorias crónicas.

1. La jerarquía de los biomarcadores

La revisión clasifica las herramientas de diagnóstico según su utilidad clínica y lo que miden específicamente:

  • Ferritina sérica (FS): Sigue siendo el método de referencia entre las pruebas no invasivas. Es el marcador más específico de las reservas de hierro. Limitación: Es un reactante de fase aguda; sus niveles aumentan durante la inflamación, la infección o la enfermedad hepática, lo que puede enmascarar una deficiencia subyacente.

  • Saturación de transferrina (TSAT): Mide la cantidad de hierro inmediatamente disponible para la producción de glóbulos rojos (hierro circulante). Importancia: Un valor bajo de TSAT (< 20%) indica "eritropoyesis restringida por hierro", lo que significa que la médula ósea no está recibiendo suficiente hierro, incluso si las reservas (ferritina) parecen normales.

  • Receptor de transferrina soluble (sTfR): Un marcador más reciente que aumenta cuando las células tienen necesidad de hierro. Ventaja: A diferencia de la ferritina, no se ve afectada en gran medida por la inflamación, lo que la hace útil para distinguir entre la deficiencia de hierro y la anemia de las enfermedades crónicas.

2. Desafiando los rangos "normales"

Uno de los aspectos más destacados de la revisión de 2025 es el cambio en los umbrales de diagnóstico:

  • El umbral de 30 ng/mL: Los autores abogan por un valor límite de ferritina de < 30 ng/mL para diagnosticar la deficiencia absoluta de hierro en adultos sanos (frente a los 12-15 ng/mL tradicionales utilizados por algunos laboratorios).

  • La "zona gris" (30–100 ng/ml): En presencia de síntomas (fatiga, confusión mental) o inflamación, puede existir deficiencia de hierro incluso cuando la ferritina se encuentra dentro de este rango.

  • Umbrales de enfermedades crónicas: Para pacientes con insuficiencia cardíaca, enfermedad renal crónica o enfermedad inflamatoria intestinal, un nivel de ferritina < 100 ng/ml (o incluso <300 ng/ml en algunos contextos si la saturación de transferrina es < 20%) suele ser el umbral diagnóstico apropiado.

3. Paradigmas clínicos clave

El artículo introduce o refuerza varios conceptos modernos:

  • Deficiencia de hierro no anémica: Se destaca que los pacientes pueden sufrir síntomas debilitantes (fatiga, caída del cabello, síndrome de piernas inquietas) debido a las bajas reservas de hierro antes de que sus niveles de hemoglobina desciendan al rango anémico.

  • Eritropoyesis con restricción de hierro: Un cambio en la terminología para describir estados en los que el hierro está "bloqueado" debido a los altos niveles de hepcidina (provocados por la inflamación), lo que impide que se utilice para producir glóbulos rojos.

  • Interpretación contextual: Los autores enfatizan que los estudios sobre el hierro nunca deben leerse de forma aislada. Deben interpretarse junto con la proteína C reactiva (PCR) para tener en cuenta la inflamación y el historial clínico específico del paciente.

4. Algoritmo de diagnóstico práctico

La revisión sugiere un enfoque escalonado:

  1. Ferritina baja (< 30 ng/mL): Confirma una deficiencia absoluta de hierro.

  2. Ferritina normal/alta con saturación de transferrina baja (< 20%): sugiere deficiencia de hierro en el contexto de inflamación o deficiencia de hierro "funcional".

  3. Ferritina alta y saturación de transferrina alta: sugiere sobrecarga de hierro (por ejemplo, hemocromatosis).

Conclusión

El artículo sirve como un llamado a la acción para que los médicos abandonen los intervalos de referencia de laboratorio rígidos y obsoletos y adopten un enfoque más matizado, de "biomarcador más de contexto", para garantizar que la deficiencia de hierro se detecte precozmente, en particular en poblaciones "de riesgo" como las mujeres en edad fértil y las personas con enfermedades crónicas.

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Nueva presentación el 23 de Abril
Dr. Anibal E. Bagnarelli,
Bioquímico-Farmacéutico,UBA.
Cordiales saludos. 
Ciudad de Buenos Aires. R. Argentina